Economía del conocimiento

La economía del conocimiento, economía basada en conocimiento (EBC) o industria del conocimiento (en inglés: Knowledge Economy), es el sector de la economía que utiliza la información como elemento fundamental para generar valor y riqueza por medio de su transformación a conocimiento. Abarca rubros como la educación, investigación y desarrollo, alta tecnología, informática, telecomunicaciones, robótica, nanotecnología e industria aeroespacial. Desde finales del siglo XX, la inversión en capital intangible ha crecido considerablemente incluso en mayor medida que el capital tangible (maquinaria, materias primas, etc.).

En realidad, la Economía del Conocimiento no genera valor y riqueza por medio de su transformación en información; sino que crea valor añadido en los productos y servicios en cuyo proceso de creación o transformación participa. El conocimiento es mucho más que mera información. La información son datos procesados con una utilidad general, mientras que el conocimiento significa formas, métodos y maneras de abordar y resolver problemas; significa entre otras muchas cosas, “Know-how”, “Know Who” o herramientas o medios de producción para producir a su vez, o más conocimiento o productos y servicios con un valor añadido, útil y cuantificable para la sociedad.

¿Qué es la economía del conocimiento? Consiste en la contabilidad y gestión estratégicas de la totalidad de elementos de valor percibidos y apropiados por la sociedad. La economía del conocimiento requiere del desarrollo de nuevas competencias que atiendan a las necesidades de la sociedad, la apertura al aprendizaje continuo de todos y cada uno de los sectores que conforman la economía, y de la organización y socialización del conocimiento para su uso intensivo.

Pilares de la economía del conocimiento, son 4 según el Banco Mundial:

  • 1. Un modelo económico e institucional que promueva el crecimiento e incremento de la prosperidad.
  • 2. Una población educada, capaz de crear y usar el conocimiento.
  • 3. Un sistema de innovación compuesto de varias organizaciones que contribuyan al incremento de las reservas de conocimiento, la adaptación a las necesidades de la región y la transformación en productos.
  • 4. Una infraestructura dinámica que favorezca a la comunicación y procesamiento de información.

La Economía del Conocimiento está estructurada bajo una base material que ha permitido grandes cambios sobre las actividades económicas, sociales y políticas. La nueva base material aplicada a la producción está constituida por la computadora electrónico-digital que ha reconfigurado las relaciones sociales de producción, distribución e intercambio en el mundo.

La información no es sinónimo de conocimiento. La información se compone de hechos y sucesos, mientras que el conocimiento se define como la interpretación de dichos hechos dentro de un contexto, encaminada a alguna finalidad.

Para la UNESCO el concepto pluralista de sociedades del conocimiento va más allá de la sociedad de la información ya que apunta a transformaciones sociales, culturales y económicas en apoyo al desarrollo sustentable. Los pilares de las sociedades del conocimiento son: el acceso a la información para todos, la libertad de expresión y la diversidad lingüística.

Fuente: Mapa conceptual d e la economía del Conocimiento

Transformación no es solamente “política” sistema de comportamientos, normas, costumbres, creencias, actitudes y valores, que definiría las pujas de poder por el Estado, sino “social” “cultural”

Los factores de la producción son 4:

Recursos naturales RRNN (Tierra), Capital “Acumulación de trabajo humano”(Tangible e intangible), trabajo humano (Remunerado, No remunerado y organizadores de la producción) y Conocimiento (Adjudicado a Peter Drucker) que incluye la tecnología

Los factores críticos de éxito para la competitividad se centran en el desarrollo del trabajo humano. Se da especial relevancia a la educación, la investigación y la innovación.

La acumulación del capital alude a la acumulación de bienes de capital, capital financiero y capital humano.

Uno de los primeros economistas que hizo referencia al concepto fue Adam Smith en su libro La Riqueza de las Naciones. En su obra explicaba por qué algunos países eran ricos y otros no.

Una de las explicaciones que dio fue el de la acumulación del capital o de la riqueza. Es decir, si una nación ahorraba e invertía, poco a poco sería más rica. Al disponer cada vez de más máquinas (bienes de capital), más ahorro (capital financiero) y más educación (capital humano), sería capaz de producir más y mejor.

Acumulación del capital de Marx

Prácticamente un siglo después el famoso economista Karl Marx daría una vuelta de tuerca al concepto. En este caso, Marx se postulaba al contrario que Smith. Marx afirmaba que la desigualdad en el mundo y la explotación de los trabajadores tenían que ver con la acumulación del capital.

Karl Marx definió la acumulación del capital como acumulación originaria o primitiva de capital. Según sus escritos, conformó el proceso precedente al sistema capitalista. Marx afirmaba que esta acumulación fue la responsable de la separación de los medios de producción y los productores directos.

Según Marx, la acumulación del capital fue seguida de:

  • Quiebra de los campesinos: Dejaron de tener la propiedad de las tierras de cultivo.
  • Concentración de riqueza: Toda la riqueza se concentró en unos pocos.
  • Tanto Marx como Adam Smith son conocidos respecto a este concepto. Pero, quizás, la influencia de Karl Marx ha sido mayor durante el último siglo.

Distintas perspectivas

A lo largo de la historia el concepto ha ido evolucionando. Y, a la par con el concepto, los diferentes pensamientos y teorías al respecto. La historia del pensamiento económico divide dos posturas respecto a este hecho:

Economistas liberales: Piensan que es el motor del crecimiento económico. El ahorro y la inversión son piezas clave del desarrollo de los países. Siempre y cuando se mantenga en niveles óptimos, es una de las claves del avance de la sociedad. No creen que exista concentración del capital.

Economistas anti-capitalistas: Piensan que la acumulación de riqueza solo produce desigualdad y pobreza. El capital debe invertirse pero en favor de todos. Creen en la concentración del capital.

Entre estas dos posturas radicales y opuestas se incluyen muchos puntos medios. Muchos autores y economistas que han recogido su pensamiento al respecto. Cada uno, eso sí, con matices que lo hacen peculiar.

Fuente: Elaboración propia en base a informes del Banco Mundial y UNESCO


Seguí leyendo